Productos De Casa

Almassora viu-la

El periòdic digital d'Almassora


Sábado, 23 de agosto de 2014

La ‘autopsia’ de Jesús, según los evangelios y las citas históricas

06/04/2012 | 20:09 h

Que Jesús sudara sangre mientras oraba en el monte de Los Olivos ha dejado de ser un misterio para convertirse en objeto de una explicación médica.  Se llama hematidrosis y surge como resultado de un elevado nivel de sufrimiento psicológico o estrés.

La flagelación.
Las flagelaciones romanas eran conocidas por ser terriblemente brutales: los látigos que usaban los verdugos eran de cuero trenzado en cuyos extremos tenían adosadas bolas de metal entretejidas. Además, estos tenían pedazos de huesos afilados, cuya misión era cortar la carne.
Esto conllevaba a una condición “hipovulémica”, es decir la pérdida de altos niveles de sangre en el organismo, lo que a su vez ocasionaba que el corazón se acelere para tratar de bombear sangre.

La Crucificción.

La Crucificción de Jesús fue peor que la de cualquier condenado que era amarrado al madero. Jesús en cambio fue clavado. Los clavos que los soldados usaban en sus crucifixiones medían hasta 18 centímetros de largo y fueron incrustados en las muñecas de Cristo, justo en el nervio mediano, triturándolo.
Por otro lado, la posición vertical en la que Jesús fue crucificado le impedía la respiración, pues para hacerlo una persona tendría que apoyarse en sus pies, que también estaban clavados. Cuando Jesús intentaba exhalar, el clavo desgarraba su pies.

Paro cardiaco

Finalmente, esta condición lleva consigo una acidosis respiratoria, es decir el dióxido de carbono se diluye en la sangre como ácido carbónico.

El corazón late de forma errática y ello a su vez ocasiona la acumulación de fluido en la membrana que rodea al corazón llamada efusión pericárdica, al igual que alrededor de los pulmones, llamada efusión pleural.

Ello explicaría por qué brotó agua del costado derecho de Jesús cuando es atravesado por la lanza de uno de los soldados. Un paro cardíaco terminaría con el sufrimiento corporal de Jesús.